¿DISFRUTAS DE LA COMIDA HINDÚ? TE INVITO A ASPIRAR LA TRADICIÓN MÁS EXÓTICA ¿TE APUNTAS?

Copy de prueba para redacción gastronómica

Aún recuerdo el olor cuando crucé el umbral de la puerta del restaurante. Los aromas de especias exóticas volaban jugueteando sobre las cabezas de los comensales y mis ojos se cerraron para darles la bienvenida, inspirando con deleite lo que se me ofrecía.

Soy una enamorada de la cocina y el exotismo arrebata mis sentidos y mis papilas gustativas. Aquél jugoso Pollo Tandoori, con su salsa cremosa y delicadamente explosiva forma ya parte de mi imaginario gastronómico.

EL TELÓN DEL TIEMPO. CANDILEJAS PARA UNA BODA VASCA

Publicado en SpanishWay y Baskonia Cultura

RAPTOS DE DONCELLAS, AMORES PROHIBIDOS, FUGAS FURTIVAS EN MITAD DE LA NOCHE…, ESCENAS DE PELÍCULA QUE NADA TIENEN QUE VER CON LA REALIDAD, EN LA QUE LOS CONTRAYENTES SE PREPARABAN PARA DESPOSARSE A PARTIR DE LOS DOCE AÑOS, EN MATRIMONIOS CONCERTADOS DURANTE LA INFANCIA QUE FAVORECÍAN LOS INTERESES ECONÓMICOS O SOCIALES DE SUS PARIENTES.

 

Se suele decir que el amor es cosa de pobres y quizás sea verdad, porque las alianzas conyugales, sin duda, no lo son.

Conservar su linaje y mantener íntegro el patrimonio, fue una de las principales preocupaciones de los vascos medievales, donde la dote o el arreo, lo que cada cónyuge aportaba a la unión, convertía el enlace en un auténtico negocio. Sólo hay que ver que hasta el siglo XV bastaba con estar de acuerdo entre las partes y consumar el matrimonio para éste que fuera válido.

Con amor o sin amor y con más o menos dinero, el matrimonio perduró a través de los siglos hasta crear una estructura propia con aire de ritual, que lo favorece para ser recuperado en nuestros días en su representación decimonónica y que, como la mayoría de las actos que se realizan por estos lares, tiene tintes de fiesta.

Y es que, la llamada ‘euskal eskontza’ o boda vasca, tiene como característica esencial que se realiza en torno a una romería que lleva al matrimonio desde el lugar del casamiento hasta su nuevo hogar.

 

Sin duda, dependiendo cual fuera la capacidad económica y el estrato social en el que hubiera nacido la pareja, existirían diferentes matices en las celebraciones y las aportaciones no serían las mismas, pero en una boda tipo, el novio solía aportar, entre otros objetos, la propiedad del caserío y la mujer una dote, cuya cuantía dependía de esta importancia social, y que se ha convertido en uno de los distintivos más característicos de esta celebración.

En la mesa de la iglesia del lugar se intercambian arras y anillos, y en un acto de renovar las fuerzas para el camino venidero llega la hora del aperitivo, que pone en marcha la comitiva nupcial.

 

Con sus mejores arreos cuatro bueyes, parte del patrimonio que aporta el novio, arrastran los carros con la dote de los nuevos esposos destacando, como decíamos, la vistosidad de la dote de la novia, que contribuye con la cama matrimonial, aparatosamente bamboleante sobre el carro, y el ajuar de la casa, en un sinfín de utensilios acumulados en el tiempo: colchones, sábanas, colchas, fundas y toallas; cuna, cómoda, baúl y arca; rosario, crucifijo y aguabenditera; orinal, jarra y palangana de aseo; cubertería, cafetera, cazuelas y tazas; y un largo etcétera.

Las amigas de la novia y las costureras custodian y hacen ostentación de la porcelana y las finas telas bordadas para la ocasión, en algodón o lino cultivado, hilado y tejido en la propia casa. El hilo de bordadura es azul y el punto es de cruz, salvo en algunos detalles con pespunte. En almohadones, sábanas o manteles, se aprecian franjas de motivos geométricos situados a los lados, que dejan completamente vacío el centro.

La dote del novio, menos vistosa, consiste en instrumentos de labranza y utensilios varios para las labores del hogar: azada, hacha, guadaña, sierras, tenazas, pala, sacos…, y a poder ser algunos animales, preferentemente vacas.


Los bueyes encabezan la comitiva y tras ellos las salvas de honor, familiares, amigos y vecinos y el notario, que deberá de dar fe de la toma de la entrada en el caserío. En la retaguardia, los amigos del novio que cantan y bailan sones de boda y ronda, amenizando la romería. El paseo finaliza cuando llegan al caserío, donde los novios enseñan su nuevo hogar a los invitados antes de pasar al banquete, momento en el que el juez lee el acuerdo matrimonial acordado hace días ante el notario.

Estos rituales imperturbables se recuperan hoy durante las festividades de diversas poblaciones a lo largo de todo el País Vasco. Pueblos como Sondika, Sestao, Zarautz, Araia o Mutriku, entre otros muchos (en Durango se celebra religiosamente cada cinco años, la próxima será en 2010) las han recuperado en alguna ocasión durante sus ‘euskal jaiak’ o fiestas vascas, intentos de recuperar o mantener vivas y en el recuerdo tradiciones populares de gran vistosidad y que suelen ligarse a otro tipo de actos como ferias agrícolas o artesanas.

Una parte importante de esta representación es la recuperación de la ropa tradicional, en especial la de los trajes nupciales, ya que el resto de vestimentas, en mayor o menor medida, se siguen usando por grupos de danzas vascas o durante determinadas festividades en las que, sobre todo, se recurre a trajes de trabajo para el campo o el mar. Aún se conservan algunos comercios que siguen realizando estos trajes y ropa de hogar, elaborada a mano al modo tradicional, comercios heredados de padres a hijos algunos de los cuales alcanzan la centuria.

‘Trikitilaris’, ‘txistularis’ o ‘bertsolaris’ (músicos y cantantes de folk vasco) participan de la comitiva, a veces tras la ceremonia civil o religiosa, en el caso de que la pareja de novios sea una pareja real; otras tras una simbólica representación de mano de un grupo teatral que otorga gran verosimilitud a la ceremonia, y donde no falta el ‘aurresku’ de honor, danza vasca muy popular que simboliza una reverencia, en este caso dedicada al nuevo matrimonio.

 

En estos nuevos tiempos, la romería se transforma en un pasacalle a lo largo del cual se lee la dote, se reparte el aperitivo tras la ceremonia y al finalizar la romería, en algunos lugares, se convida a vecinos y visitantes a una gran comida popular, en una fiel representación del original.

Sin duda ha pasado más de un siglo y las costumbres ya no son las mismas, pero una vez al año se abre el telón del tiempo y se encienden las luces que permiten fantasear con formar parte de un pedazo de la historia.

MARAKA | PEOPLE CENTERED INNOVATION

Publicado en Baskonia Cultura

 

¿RECORDÁIS EL ARTÍCULO SOBRE INDUSTRIAS CREATIVAS QUE PUBLIQUÉ EN EL MES DE NOVIEMBRE? UNO DE AQUELLOS PROYECTOS LLENOS DE GENIALIDAD ERA MARAKA, DONDE IRUNE Y EIDER TRABAJAN EN EL DISEÑO DE PROYECTOS ORIENTADOS HACIA LAS PERSONAS Y QUE GENEREN UN IMPACTO SOCIAL

Maraka es un equipo de diseñadoras formadas en diseño industrial y de servicios, e innovación social, que acompañan a organizaciones (empresa privada, instituciones públicas u organizaciones sociales) en el diseño de propuestas que impliquen a las personas y generen impacto en la sociedad, a través de la investigación, el diseño y la innovación centrada en personas.

“En Maraka realizamos:

Investigación creativa para la innovación:

  • mapeo, análisis y comunicación de tendencias y/o iniciativas innovadoras COMO observatorio estratégico y PARA innovar en los negocios.

  • enthografic research PARA tener una visión cercana del mercado (necesidades y deseos reales de clientes/as y usuarios/as, oferta de la competencia, …).

  • combinación de ambos

Ideación de servicios/estrategias/productos/experiencias.

Dinamización de sesiones/talleres de creatividad para responder a retos predefinidos. Asistencia y cobertura de eventos relacionados con el diseño y la innovación.

Formación en diseño, creatividad, innovación, nuevas herramientas digitales y otros.”

¿Y por qué os cuento todo esto? porque Maraka y Baskonia Cultura hemos llegado a un acuerdo de colaboración, para publicar uno de sus proyectos más interesantes, ‘Birmoldatu’, donde nos mostrarán, semana a semana, algunas de sus propuestas para la reconversión de espacios vacíos en espacios culturales.

¿Nos vais a seguir? ¡Os esperamos!

SOMBRAS DEL MAR. TRABAJADORAS DE AYER Y DE HOY

Publicado en SpanishWay y Baskonia Cultura

 

LA MUJER ESTÁ RELACIONADA CON EL MUNDO MARÍTIMO EN NUESTRO IMAGINARIO, SÓLO A TRAVÉS DE MITOS, LEYENDAS Y SUPERSTICIONES

 

Las mujeres del mar son diosas, sirenas o mascarones de proa, porque éstas son algunas de las escasas imágenes femeninas que han conseguido adentrarse en el mar desde tiempos remotos, a excepción de puntuales heroínas que tuvieron a bien transformar su imagen para entrar a formar parte de la tripulación de un barco o ciertas, osadas tanto como avariciosas, mujeres pirata, que contadas con los dedos de una mano arrasaron los mares al mando de un atajo de ladrones.

Durante siglos, la mar, cargada de supersticiones, tuvo vedado el acceso a la mujer marinera, ya que su presencia en las embarcaciones estaba cargada de malos presagios para el viaje. No decimos que no haya habido mujeres oteando el horizonte mientras las trasladaban de uno a otro continente, pero siempre bajo una mirada de recelo por parte de la tripulación.

 

Estamos seguros también de que, en algún viaje, alguna esposa les acompañaría en su travesía o de que los marineros introducirían a alguna mujer de mala vida en las bodegas mientras el barco estaba atracado en puerto, pero también podemos estar seguros de que nunca ha sido algo normalizado.

Cuando, hoy día, en los puertos, se las pregunta porque no hay más mujeres a bordo de los barcos donde trabajan sus compañeros, comentan que las embarcaciones no están acondicionadas para que viaje una mujer a bordo. Justificación de un sector que continua siendo machista o realidad que necesita ser modificada, seguimos guardando la imagen de la mujer plañidera apostada en la playa esperando que el mar le devuelva a su esposo o a los pies de una virgen en la ermita de turno, depositando un exvoto que lo traiga sano y salvo, contribuyendo a que nos olvidemos de que la realidad de los puertos es que siempre han estado repletos de trabajadoras del mar.

Debemos complementar la realidad de esa imagen con otra que nos permita reconocer la realidad cuando la veamos, aunque muchos de los oficios de los que hablamos hayan desaparecido o estén condenados a desaparecer. Imaginemos, por tanto, un canal o una ría por donde baja el agua poderosa para encontrarse con el mar. Por entre sus aguas asciende un coloso.

 

El gigante necesita ayuda para ir contracorriente y es arrastrado por un conjunto de sogas que le permitirán llegar al puerto interior. En los extremos de los cabos no hay bestias de arrastre, ni carros, ni poleas, ni siquiera hombres. Son mujeres las encargadas de realizar esta labor, mujeres bastas, sin formación, con las ropas raídas y aspecto desnutrido, con un rictus en su rostro producido por el esfuerzo en el conjunto de los años, en los que con cada marea deben de retomar el camino.

Las sirgueras, casi bestias de arrastre, han trabajado hasta entrado el siglo XX en lugares donde rías y canales requerían su trabajo, pero es especialmente relevante su labor en la Ría de Bilbao, donde, cuando en otros lugares ya habían sustituido la fuerza humana por la maquinaria, todavía siguieron trabajando. El pretexto de la utilización de esta fuerza física, de la mujer embrutecida o animalizada, fue la particularidad de la ría y la necesidad de ascender por su margen derecha, pero este pretexto fue duramente criticado en el germen de la revolución industrial.

Retendremos también en nuestra memoria la imagen de un puerto y en tropel, mujeres que vienen y van. Sobre la cabeza una gran cesta. Sobre la cesta, bacalao, arena o carbón, dependiendo de a que categoría perteneciera cada una. Las descargadoras cantan y vociferan, pero también berrean, batallan y jalean por poder hacer otro viaje, porque supone la posibilidad de llevar algún dinero más en el jornal. Algunas de ellas, pocas, consiguen hacerse capataces, llegando a organizar el trabajo como cualquier otro hombre, a golpe de látigo.

Hoy, ya no se utiliza el látigo, pero las mujeres siguen descargando las mercancías de los barcos para llevarlas a las lonjas y a las conserveras.

 

Habitualmente este trabajo está destinado a las mujeres de las familias que tengan un pescador trabajando para un determinado armador y sirve como complemento a la economía familiar, ya que la descarga se realiza sólo en ciertas fechas y en días sueltos a lo largo de la campaña. Muchas se encargan de trocear, salar, seleccionar y envasar el pescado, allí en las conserveras, y también de vender ese mismo pescado, entre el olor y la humedad de las lonjas, donde sus peroratas de venta nos hacen recordar a las siempre veneradas sardineras, repartidoras de a fresco, hábiles regateadoras del precio de su valiosa mercancía.

Entre el pescado y el mar, las rederas, increíbles tejedoras de extensas telas de araña, que hoy siguen tejiendo a sol y a sombra en los puertos. Ya no pueden conformarse con tejer para un solo pueblo, muchas, especialistas que aprendieron el oficio de otras como ellas, deben de tejer su trama y repartirla por los puertos vecinos. El trabajo no les falta, cada vez quedan menos.

Lejos del puerto, en los acantilados, golpean las olas contra las rocas, aparece la espuma, intensa y abundante. Cuando desciende da una pequeña tregua y es entonces cuando aparecen sus figuras veloces, de manos habilidosas, no tienen mucho tiempo antes de que vuelva el agua. Son las mariscadoras que, junto a aquellas de los pies enterrados en playas y marismas, se han convertido en diestras recolectoras del mar.

Cada vez hay menos peces, menos barcos y más piscifactorías, las mujeres cursan estudios pesqueros y biología marina y proliferan los negocios ligados al recreo del mar, y aunque todavía habrá quien sienta prejuicios o haga caso de supercherías ya nada impide a una mujer aprender a navegar, igual que ya nadie podrá eliminar de nuestro imaginario moderno la imagen de estas mujeres valerosas e incansables que siempre han sido las sombras del mar.

SAPOS Y CULEBRAS: HERBOLERAS, SANADORAS Y CURANDERAS

Publicado en SpanishWay y Baskonia Cultura

ESCARBAR EN LA HISTORIA PUEDE COLOCARNOS ANTE LA VISIÓN ATÓNITA DEL CHOQUE DE DOS MUNDOS O DESCUBRIR QUE DETRÁS DE LA SENCILLEZ DE UNA PALABRA, EXISTE UN TORBELLINO DE VISIONES ALTERNATIVAS DESDE LAS QUE SE PUEDE OBSERVAR EL MUNDO.

Para el hombre, ser complejo donde los haya, todas las perspectivas pueden ser válidas: ciencia, mito y religión, feminismo, misoginia, progreso y tradición, libertad, represión, integridad o corrupción, conviven desde el principio de los tiempos alrededor de la práctica médica.

Corren aires de modernidad en los albores del siglo XXI. Quizás los pasos dados no han sido de gigante como nos prometieron en el siglo pasado: no existen ciudades en el espacio, ni tenemos el secreto de la eterna juventud, pero debemos pensar que nos hemos acercado a ello todo lo que hemos podido. Sin embargo, cuando más nos alejamos de nuestra propia naturaleza, hacia el mundo artificial que deseábamos crear, un impulso vital nos hace mirar hacia nuestros orígenes e intentar recuperar parte de nuestra propia esencia.

 

El redescubrimiento de las capacidades del ser humano y la confianza que ponemos en nuestra innata capacidad de supervivencia, hace que ciertas prácticas naturales (partos, cosmética herbal, aroma-terapia, etc.) estén viviendo un pequeño resurgir.

‘Usa hojas de Betónica para el asma y otras afecciones respiratorias. Abundante en el norte de la Península, León, Extremadura y parte de Castilla. Cura también la inflamación de la vejiga, las gripes y diarreas.’

La búsqueda de nosotros mismos nos acerca a la naturaleza y a la sabiduría popular, y a través de estos conocimientos nos envolvemos de los mitos y las leyendas que forman parte de nuestra herencia. Pocos sectores se encuentran tan ligados históricamente a estos mitos y a la superchería como la medicina y la farmacia históricas.

 

Parteras, herboleras, sanadoras, curanderas: asesoras médicas durante el Medioevo rural, balanceante entre las creencias religiosas y las supersticiones. Debemos entender la medicina medieval desde una perspectiva en la que el hombre entendía su cuerpo como una envoltura y toda enfermedad y posterior curación debía provenir de la creencia y de la religiosidad, siendo tan importante la planta como la forma de prepararla y a un nivel mágico o religioso la creencia en el aumento de sus propiedades al recogerla bajo la luna llena o un día concreto o a una hora concreta.

‘Remedio Universal: Para aliviar dolores frecuentes de cabeza lavarse la cara en las fuentes, el día de San Juan, antes de que salga el sol. ’

Históricamente practicada por mujeres, demasiado liberales para la época, estudiaban las propiedades de animales, plantas y minerales, y preparaban y dispensaban medicamentos: Anís para hacer bien las digestiones; Endrino como diurético y laxante; Eucalipto para afecciones bronquiales; Manzanilla, como antiséptico; y demás.

 

Esta práctica, aún careciendo de título médico, implicaba un gran conocimiento de biología, traumatología, ginecología y obstetricia, botánica, sintomatología o dosificación y conocimiento de operaciones farmacéuticas como la desecación, la pulverización o la decantación y la aplicación en tisanas, ungüentos, emplastos, inhalaciones, etc.

‘Zarzaparrilla, cominos, flor de corazón y guayaco preparan un fantástico jarabe contra el reuma. Puedes preparar una infusión y tomar el agua de cocer hojas de fresno y de roble. Zeanuri (Bizkaia).’

Si estas féminas rurales hubieran tenido acceso a la educación en lugar de verse relegadas al analfabetismo y a la marginalidad, si las raíces de su profesión no se entremezclaran con el oscuro pozo de la hechicería y la brujería, la práctica médica y farmacológica habría podido tener nombre de mujer.

 

Pero aunque podemos revivir la historia no podemos cambiarla y la realidad es que durante los siglos en que tuvo lugar la llamada revolución científico-racionalista, se deja de lado esta figura quizás como reacción ante el poder que ejerce y en especial por su relación con la llamada medicina femenina, en la que la curandera se transforma en ginecóloga, partera y consultora sexual, un mundo ajeno hasta aquel momento al poder masculino y que supone una realidad paralela que el hombre no controla.

Cuando comienzan los estudios médicos universitarios, el nuevo médico ocupa esta parcela y la mujer es relegada a la oscuridad, convirtiéndose en forzadas ermitañas y proscritas. Si a esta nueva realidad le sumamos la imagen que favorece la iglesia de la época sobre la inferioridad femenina y la simbología de la mujer perversa, encontramos el caldo de cultivo de esa miscelánea de la que hablábamos en inicio, hasta la estallido final que tuvo lugar con la caza de brujas protagonizada por la Inquisición.

‘Receta de Las Hurdes: Para favorecer el riñón, el hígado y el bazo, pon a hervir en un litro de agua treinta gramos de Grama y Torbisco con un poco de miel, durante quince minutos’

Perseguidas, las brujas, entre otras cosas por su relación con la sexualidad, las sanadoras, en su actividad de matronas y parteras, así como por su uso de sustancias varias, resultaron altamente sospechosas. La realidad es que, desde entonces, el camino de la medicina popular se entrelaza con el de la brujería en un matrimonio plagado de desprestigio y seis siglos después aún se rozan con la punta de los dedos.

 

Así, hoy conocemos como brujas a quién más que posiblemente solo fueran curanderas: las Bruxas o Meigas gallegas, cuyas prácticas subsisten en zonas de la Galicia profunda, o las Sorginak vascas, cuyo recuerdo pervive especialmente en el pueblo de Zugarramurdi , cuna del ‘akelarre’, donde los vecinos aún protegen sus puertas con ‘eguzkilores’, y de los procesos inquisitoriales de Logroño.

Encontramos la esencia de sus prácticas ancestrales en el depurativo ritual de la toma de una Queimada gallega o en los ungüentos que aún se preparan en muchos hogares para el alivio de diversas dolencias de carácter más o menos leve. Allí de donde parte la ruta de la brujería navarra a través del Pirineo, en el Museo de Brujas, encontramos el lugar que devuelve la dignidad a las mujeres: herboleras, sanadoras y curanderas, que dieron lugar a la leyenda.

UNA NUEVA VERSIÓN DE NOSOTROS MISMOS

Publicado en Baskonia Cultura

 

¿QUE ES LA INNOVACIÓN? ESA ES UNA PREGUNTA QUE ME HE HECHO MUCHAS VECES A LO LARGO DE MI TRAYECTORIA PROFESIONAL, CUANDO HE QUERIDO LLEVAR A CABO ALGÚN PROYECTO EN EL ÁMBITO CULTURAL, Y HAN SIDO TANTOS…

Ninguno, haya dado sus frutos o se haya quedado en el camino me han parecido nunca suficientemente innovadores, pero ¿era realmente cierto? ¿está ya todo inventado? ¿tenía mi visión la capacidad de cubrir una necesidad, propia o ajena?

Pues bien, acabo de llegar de las Segundas Jornadas sobre Industrias Creativas que ha organizado Irun Factory y me he vuelto a hacer esa misma pregunta, pero esta vez, como se trataba de proyectos de otros, y ahí entra en juego la objetividad, la he contestado de manera más positiva: ‘La innovación es una cuestión de matices’

¿Que si está todo inventado?, probablemente, pero no es eso de lo que se trata, sino de ser capaces de volver a mirar, de cubrir una necesidad que observamos como personas individuales, en nuestro propio entorno, de reinventarnos a nosotros mismos.

Esos matices parten del ser humano como individuo, de la visión, de la ilusión y del impulso para seguir adelante. Nos hemos acostumbrado a la globalidad, a mirar como grupo al entorno, hasta que llega un punto en el que ya no vemos más allá de lo que está a nuestro lado y, sin embargo, paradógicamente, nos hemos acostumbrado también a la competitividad y a no pensar en nadie más que en nosotros mismos.

Pero he aquí que ha llegado el momento de enfrentar la industria desde un nuevo punto de vista, desde la individualidad hacia el trabajo colectivo, pero sin perder la perspectiva. Ha llegado el momento de compartir conocimientos y experiencias, de aprender de los errores ajenos tanto como de los propios y de tomar impulso a través de la ilusión de los demás por sus propios proyectos, pero sobre todo, ha llegado el momento de afrontar el reto y trazar el camino que nos permita devolver a la sociedad toda esa creatividad tomada.

 

Lo que me traigo de cada una de las exposiciones que hoy se han hecho, es una gran carga creativa, pero también emotiva, hacia lo personal y hacia lo social, que son la fuerza del impulso que motiva cada uno de los proyectos. En realidad, toda una filosofía de vida que comparto.

 

Aquimaña, un taller de artesanía digital, donde prima el diseño colaborativo, abierto y libre, que da cobertura constructiva a pequeños diseñadores y autoproducen sus propios diseños.

Makusi.Tv, un espacio donde dar visibilidad a contenido audiovisual, con licencia creative commons y orientado hacia la mejora social.

Impact Hub Donosti, espacio colaborativo orientado a dar apoyo, formación y cobertura a proyectos tendentes hacia la innovación social.

Lina Lan Toon, creatividad, diseño, artesanía y fabricación local

Maraka, trabajando en el diseño de proyectos orientados hacia las personas y que generen un impacto social

Plazadeabastos.com, poniendo en contacto al ciudadano con sus distribuidores, un puente entre el mercado de siempre con las necesidades de la vida moderna, pero sin olvidar la calidad y el servicio directo.

Un revulsivo para el mundo contemporáneo, para lo prefabricado, para la uniformidad. Aire fresco para el colaboracionismo, para el ‘handmade’ y el ‘do it yourself’, para unir fuerzas por el bien de todos, aunque sea en pro del beneficio propio. Claro, no dejan de ser empresas, de algo tenemos que vivir, pero lo que me queda claro es que no deseamos hacerlo a cualquier precio y que si además de ganarnos la vida, conseguimos devolver algo de lo que cogemos, estaremos empezando a cambiar la forma de entender el mundo.

Aunque me he quedado con ganas de más no he podido quedarme hasta el final y me he dejado a tres de las Industrias Creativas por el camino, pero no nos vamos a quedar aquí y os prometo hacerles un seguimiento, al fin y al cabo, son el germen de nuestro futuro.

LA FILOSOFÍA

Publicado en Kuttune

Quisimos ser siempre libres y sentirnos así da emoción a nuestras vidas. El estudio y la reflexión han sido siempre una parte importante de ellas, a pesar de nuestras limitaciones, y siempre imprescindibles para mantener la libertad de mente, de espíritu y de pensamiento.  

Plagiaré unas palabras que oí una vez en tono jocoso en una conversación que narraba la respuesta de un joven anarquista que se negaba a atar a su perra en celo y que se quedaron grabadas a fuego en mi mente a pesar de ser completamente insignificantes en su continente, como la mayoría:  

“Yo no creo en las cadenas”.

Aunque no siempre lo conseguimos esperamos que este estado de semilibertad se amplíe considerablemente con el tiempo y que nuestro proyecto y nuestro futuro sigan caminando juntos, a nuestro lado, sin yugo que nos impida ver y mirar.

Y aunque el trabajo diario va destruyendo los puentes que construimos en nuestra niñez y nuestra adolescencia, nos empeñamos en mantener los escombros para volver a levantarlos en cuanto la realidad permita dar paso de nuevo a nuestro ensueño.

EL NACIMIENTO

Publicado en Kuttune

Hace mucho tiempo que todo comenzó, tal vez en la mente de dos niños con una gran imaginación y un hermoso mundo interior alimentado por la lectura. Pero para llevar tanto tiempo madurando, no os podéis imaginar lo costoso que está siendo llevarlo a cabo.

Primero la infraestructura, después el tiempo, después el dinero, de nuevo la infraestructura y el dinero, pero dejaremos eso para otro momento porque la historia no comienza así.

La cultura y el arte son parte indisoluble de nuestras vidas y de nuestras trayectorias formativas, no obstante la Historia, el Arte y la Filología corren por nuestras venas. Nosotros nos conocimos hace muchos años ya, cuando éramos aun dos tiernos adolescentes. No creo que supiéramos entonces que hoy seguiríamos juntos, pero ya nuestros primeros sueños compartidos tenían que ver con vivir en el campo, el sue;o de lo que hoy se llama vivir una vida slow.

Pasaron los años y dejamos de plantearnos si nuestro futuro seria el mismo, para dejar paso a una vida en común, vivida en pisos de alquiler, rodeados de amigos y de nuestros dos perros, tan queridos, donde fuimos tremendamente felices y que culminaron con la llegada de nuestro primer hijo.

Con su vida llego a nuestras mentes y nuestros corazones la duda sobre que podíamos ofrecer a nuestro hijo en esta ciudad donde la crisis económica se respira en el ambiente, cargado de contaminación, y todos esos parques atestados de padres y niños que viven sus vidas iguales, iguales a las de otros que fueron y que serán, presas de la rutina y del engaño de la sociedad moderna que nos dice como tenemos que vivir nuestra vida para creer que somos felices.

LA IDEA

Publicado en Kuttune

El nacimiento de una idea puede envolver toda una vida, la vida de una persona o de toda una familia. Una idea puede desembocar, como en nuestro caso, en toda una filosofía de vida, transformarse en un proyecto y materializarse en una empresa que puede nacer, crecer, multiplicarse o incluso llegar a morir.

Una idea, puede llevar su propio camino, andar unas veces dando vueltas sobre sí misma sin encontrar su camino, otras, caminar a paso ligero o llegar a volar más lejos que la mente de la que surgió.

Esta la historia de una idea que intenta materializarse en algo más grande, que no solo tiene una fachada en el ciberespacio, sino que es real, surgida de personas reales que viven y sufren por ella, a veces ríen y se emocionan porque parece que empieza a echar raíces y otras lloran, porque la ven marchitarse antes de florecer.

Una idea nace de un pensamiento, que nace de una mente que es lo que es por lo que ha vivido, por lo que vive y comparte con sus semejantes, por lo que siente y por lo que sueña.

El futuro que nos espera no lo sabemos aún, pero os aseguro que queremos descubrirlo. Acompañadnos en este viaje y descubriréis si somos dignos de formar parte de vuestros propios proyectos. Tenemos un lugar en nuestra idea para todos vosotros.

AL NATURAL

Publicado en Kuttune y Baskonia Cultura

Ahora que vivimos en plena naturaleza aprecio más todavía, si cabe, la obra de uno de los artistas que exponen con nosotros, Daniel Castiñeira

Mi pasión por la naturaleza, por la arquitectura y por la transmisión didáctica de los conocimientos, hicieron que me fijara en su obra desde el primer momento y que se quedara en mi corazón para siempre.

Cada piedra, cada hoja, cada gota de agua, cada huella que la naturaleza deja grabada en su propio medio, tienen desde entonces otro significado.

La visión que el hombre posee del mundo es constructiva, cada elemento que nos rodea, ha contribuido a formar nuestro medio tal y como es: primero las casas, luego los pueblos, después las ciudades. La arquitectura ha ido evolucionando, a través de nuestra visión del mundo y de nuestro entorno, incluso en esos momentos en los que sus intereses viajaban entre concepciones menos humanistas.

Su unión intrínseca con la naturaleza a través de la mimetización con el medio, de la visión de lo orgánico, del respeto hacia la naturaleza envolvente y preeminente, la han acompañado a lo largo de su historia. 

Hoy se reencuentran de nuevo, en una vuelta de tuerca, a través de una arquitectura respetuosa con el medio, ecológica, termoeficiente y energética, material y estructuralmente sostenible, que sirve a los intereses del hombre sin perder un ápice de humanidad.

La obra de Daniel nos revela los matices ocultos a los ojos mundanos, con ojos de artista, con ojos de arquitecto que ve la vida desde el prisma de una pasión. Sus imágenes atrapan, sus colores vibran, la calidez de sus detalles llega a conmover.

Su trabajo contribuye a la reflexión personal y al cuestionamiento de nuestro propio entorno. Después de ver su obra miraras el mundo con otros ojos, ¡No te la pierdas!

 

LA BÚSQUEDA DEL HOGAR

Publicado en Kuttune

Teníamos muchos planes, pero el primero consistía en salir de la ciudad, volver a la naturaleza de la que salimos, entrar en contacto con nosotros mismos, con nuestras emociones, encontrarnos cara a cara y una vez vislumbrada la realidad, perder el miedo.

Como no era especialmente sencillo decidimos tomarnos nuestro tiempo y no precipitarnos. Dentro de la ciudad no podíamos hacer grandes cosas, así que nos dedicamos a pasar mucho tiempo en el campo y a desconectar de uno de los grandes estorbos del siglo XXI para la comunicación interpersonal: la televisión.

Desapareció de un plumazo de nuestras vidas y ganamos en salud física y mental. Internet nos ofrecía una herramienta eficaz de información, de comunicación e incluso de ocio, que tal y como nosotros lo usamos funciona como una herramienta interactiva de la que nos es fácil desconectar, de modo que hasta el momento nos ha sido suficiente.

Eso es lo que nos hizo fijarnos en la ‘filosofía slow’, la idea de que todo lleva su tiempo y la convicción de que preferimos una comida hecha con mimo, el placer de una conversación a media luz, levantarnos un poco más temprano para disfrutar de la actividad de la mañana de forma más pausada, una actividad planeada al detalle donde se aprecie la calma y donde los nervios son sólo el acompañamiento perfecto de una respiración profunda que intenta controlar la explosión de las emociones.

Empezamos a buscar casa en medio de la crisis inmobiliaria, pero para nosotros no parecía haber explotado ninguna burbuja. Por fin encontramos en Navarra una casa preciosa, enorme y señorial, pero en un lugar un tanto árido, precioso para irnos de vacaciones, pero ¿para vivir?

Y entonces llegó nuestra casa, la ideal, la soñada, la que es como un amuleto en nuestras vidas, la que nos permitía pensar que el sueño era posible. No sin grandes dificultades conseguimos comprarla y… aquí estamos, rodeados de fantásticas vigas de madera, árboles grandiosos que conforman una morada centenaria hecha a medida de nuestras pretensiones.  

La casa, en el Valle de Araitz, donde se encuentra, está flanqueada por algunas de las más puras formaciones naturales. A la derecha un encinar espeso de un verde intenso, plagado de corzos, riachuelos y espacios increíbles casi de cuento. A la izquierda, una ladera escarpada formada por grandes rocas de las que surgen multitud de arboles abigarrados, que crecen torcidos a la par que retorcidos y de un color verde pardo.

Durante el invierno la nieve se va colocando sobre sus copas suavemente con un manto transparente que parece acomodarse en la pendiente, mientras en uno de los salientes se puede apreciar levemente una buitrera, con sus buitres de alas imponentes secándose al sol.

De entre una de esas rocas surge un hilo de agua que, según pasa el verano y va acercándose el invierno, va tomando forma de cascada, como una gran cola blanca que se desliza hasta llegar al rio, el Araxes.

Al otro lado, Aralar. La gran sierra se aprecia a media distancia, cumbres nevadas gran parte del invierno, desde donde llegan las tormentas, la niebla espesa y el reflejo del sol.

De momento no podemos pedir más.

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